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lunes, 12 de octubre de 2015

Explorando el Encinar de Sopeña

Este fin de semana visité el Encinar de Sopeña, dentro del territorio del Parque Natural de Armañón, en Enkarterri.

La ruta es un recorrido circular que comienza en El Suceso (Karrantza) (435 m.), donde se encuentra el monumento a la Virgen del Buen Suceso.
Nos dirigimos dirección norte hacia el monte Armañón, ascendiendo una ligera pendiente y atravesando unos prados en los que se encuentra el Dolmen megalítico de La Lama (720 m.). Desde allí pueden verse los antiguos cotos mineros del Toral, y enseguida comenzaremos a descender, adentrándonos en el Encinar de Sopeña.

Qué agradable es caminar entre bosques de grandes árboles antiguos y helechos de colores rojizos, mientras se escuchan los cantos de pájaros escondidos en la espesura.

Encontramos muchas setas arracimadas en troncos caídos o dispersas por los prados. Y también vimos la rana de San Antonio y vacas y más vacas.

En definitiva, bonita ruta otoñal y con muy buen tiempo.







miércoles, 31 de diciembre de 2014

Última excursión de 2014. La Arboleda, Argalario, Bitarratxu...

La última excursión montañera de este año ha sido cerca de casa, por La Arboleda, Argalario, Bitarratxu, etc... y con la excusa, hemos organizado una buena alubiada.

Subimos en el Funicular desde Trapagaran, disfrutando de las vistas y el lento ascenso hacia Larreineta. Una vez arriba, enseguida notamos más frío y la lluvia que empezaba a hacer acto de presencia.

¿Qué importa que el gps no muestre una pila de troncos enormes que obstaculizan la ruta? ¡Apartad troncos! :D
Alguien habría estado desbrozando o haciendo entresacas pasando Argalario, y había árboles caídos en medio del sendero, seguramente esperando a ser apilados para madera. Pues hala, a saltarlos por encima y a seguir con nuestra ruta. Un poco de aventura.

Cada vez llovía más y visto que alguno rodó sobre barro + boñiga, decidimos acortar la salida y dirigirnos de vuelta a La Arboleda a tomar unos potes antes de comer... vaya montañeros, jaja.

Luego buen paseo por los lagos, tertulia cafetera y a hacer algunos planes para el año que viene, que espero sean también de "subir a lo más alto".

Feliz año 2015!!

 Subiendo en el Funi.

 Vistas desde Argalario. Cielo plomizo y mar revuelto.

Antiguos vestigios de las minas.

Buenas alubias y sacramentos.



viernes, 28 de noviembre de 2014

Selva de Irati

Fin de semana en La Selva de Irati, lugar mágico que me inspira para ilustrar cuentos infantiles.


Sábado 8 de Noviembre


Desde la zona de Orbaitzeta, comenzamos excursión fácil de 12 km., comimos en ruta, en plena naturaleza, para continuar después de comer con otra ruta, de dificultad media, de 7 km. aprox.
Nos adentramos en bosques coloridos, hojas verdes, amarillas, naranjas y rojas, parecían árboles en llamas, troncos grises embutidos en abrigos de musgo verde. Como si paseáramos dentro de un cuadro recién pintado que aún no se ha secado.


Los días anteriores había llovido y los montones de hojas estaban húmedos y resbaladizos.

Hacía frío, a veces 8 grados, pero caminando a buen ritmo no se notaba.

Al finalizar la etapa seguíamos con la boca abierta pensando en los colores y sensaciones que habíamos disfrutado por la mañana. A la noche, tertulia en Otsagabia, cena para reponer fuerzas y pronto a descansar.
Imprescindibles los tapones para los oídos para pernoctar en albergue. Suele haber “jabalíes” cerca.





Domingo 9 de Noviembre

Desde la zona de Otsagabia, por la mañana ruta media-alta de 12 km., no recomendable para gente con vértigo, y en época de lluvias o con los arroyos crecidos, habrá que mojarse las botas para realizarla. Hay algún paso en el que hay cadena en las rocas para poder sujetarnos y sortear el obstáculo. Estamos en las entrañas de la Selva de Irati.


El paisaje era espectacular. Continuas subidas y bajadas de monte tapizado de hojas siguiendo los cauces de los arroyos. Hileras de árboles enormes que parecen desafiar a la gravedad creciendo en pendientes inclinadas. Troncos caídos que obstaculizan el paso como si fuera una peli de Indiana Jones.


Caminamos en silencio, disfrutando… hasta que algún compañero nos suelta una sarta de chistes malos y nos devuelve a la realidad ;-)


La parte final de la excursión, muy emocionante. Suelo resbaladizo, barro, hojarasca y patinazos. Unos buenos sustos pero afortunadamente no se cayó nadie.





El domingo tocaba comida de mantel, rico menú para entrar en calor. A la tarde ya de regreso, una rutita corta de 7 km., fácil para hacer la digestión, e intercambio de experiencias. Visitamos la Foz de Lumbier, pero se nos hizo de noche enseguida y ya había que volver para Bilbo.


Entre los dos días habremos recorrido unos 38 km en el corazón del bosque. Espero volver pronto, Selva de Irati.


Descubriendo el Parque Natural de Izki

Hace poco estuve de excursión disfrutando de una jornada en el Parque Natural de Izki, pisando el bosque en otoño, con su riqueza de contraste de tonos. 
Hicimos una ruta lineal que comenzaba en Apellaniz (Araba), para terminar en Antoñana, sin mucho desnivel.

Los entendidos en setas llevaron sus cestas, pero no vi que recogieran gran cosa comestible. No era día setero. Pero yo sí que pude traerme unas castañas para luego asar en casa. Por el bosque coincidimos con una carrera de "BTT, bicis por todas partes", así que hubo que andar con cuidado.

Los senderos empezaban a cubrirse de hojas de roble, más oscuras y menos vistosas que las de haya, pero creando un manto igualmente bonito y natural.

En el tramo "Korres-Antoñana", hicimos una parada en "El Mirador", desde donde contemplamos una espléndida panorámica de La Muela y Peña del Santo, así como de la Sierra Cantabria o Toloño.

Y para terminar, menú de sidrería en Antoñana y todos contentos.






 
Desde "El Mirador"

¡Parece que Godzilla le ha dado un mordisco al monte!

viernes, 24 de octubre de 2014

Subida a Peña Lusa 1.573 m. Ruta circular.


El desnivel es de 450 m. y el recorrido dura 4 horas, despacito y disfrutando.
 
Comenzamos la ruta desde un aparcamiento poco antes de llegar al desvío de la pista de esquí de Lunada, dirección Puerto de Lunada, desde Espinosa de Los Monteros.
Peña Lusa es uno de los puntos culminantes del macizo del Alto Asón, línea de cumbres que separa el glaciar circo de Lunada (Burgos) y el profundo valle de Asón (Cantabria).

Me sentí con fuerzas durante todo el recorrido. Al principio empezamos a subir por un bosque lleno de hayas y hojarasca. Colores otoñales, olor a hierba fresca y setas escondidas. Cruzamos el bosque siguiendo el sendero que asciende hasta su parte más alta, donde la senda tuerce bruscamente a la izquierda y sale a un brezal.

El abrupto perfil de Peña Lusa, y de todo el macizo, ha sido dibujado a través de los tiempos por los glaciares, cuyas cuencas se encuentran hoy cubiertas de hayedos. No es un monte complicado salvo el cordal donde está la cima, que está compuesto de karst, es decir, roca y hierba, pero conociendo el camino se hace cómodo. Y para eso tenemos buenos guías, y si hay dificultades, todos en fila india y despacito.

Es un recorrido entretenido que tiene de todo: prado, bosque, roca, circos, argomas pinchudas…

Ya de regreso, vimos unos corzos corriendo asustados ante la manada de humanoides que los observábamos. Nos pillaron de sorpresa, así que no hubo forma de sacarles una buena foto.

Después de comer, guerra de bellotas y a visitar Espinosa de los Monteros y su castillo en ruinas.
Aprovechamos para pasar la tarde y comprar unas ricas pastas típicas llamadas “pastas italianas” para untar en el café.

Este ha sido uno de los montes más bonitos que he visitado hasta ahora.

 Preciosos colores otoñales y nuestro objetivo a la vista.

 Atravesamos el bosque.

 Subiendo como hormiguitas. Se empieza a notar el desnivel.

 Ya tenemos la cima de Peña Lusa a tiro de piedra.

 Vigilados atentamente por enormes gigantes de piedra.

Subida a “Los Ojos del Diablo” y Monte Candina

En esta ocasión nos acercamos a “Los Ojos del Diablo”, dos grandes aberturas ubicadas en el macizo kárstico de Monte Candina, que se alza sobre el Cantábrico entre la bahía de Oriñón y el valle de Liendo. La ascensión se realiza entre rocas, picos y depresiones (hoyas) a través de un variado paisaje en el que quedan restos de una antigua explotación minera.

El primer tramo, cruzando la hoya de Tueros, se realiza entre laureles y madroños. Tras bordear  la hoya de Falluengo, en vez de seguir en dirección oeste hacia la cima de Candina, seguimos en dirección norte a través de los planos inclinados que servían para transportar las vagonetas cargadas de mineral de hierro. Accedemos hasta los “ojos”, a través de los cuales podremos observar la playa y la “ballena” de Sonabia.
Después continuamos la ascensión, bordeando la hoya Negra, hasta la cumbre de Candina por su lado norte (472 m.) tras poco más de hora y media de camino, desde donde divisamos unas imponentes vistas del Cantábrico y de los valles interiores (Liendo, Guriezo).

El recorrido parte del alto de Candina, en la carretera que une Oriñón y Liendo. La ascensión tiene subidas y bajadas a través de las hoyas con algunas zonas de terreno pedregoso.

En cuanto al grado de dificultad, se trata de una ascensión corta, con repechos y descansos, sin mayores problemas.
Al terminar, y para no perder las buenas costumbres, unas buenas viandas para reponer fuerzas.


(Información tomada del Blog Echo November Echo, compañero de aventuras pedregosas)

 


Datos técnicos
-       Lugar de salida: Islares, Castro Urdiales.
        Desplazamiento en coche al alto de Candina (5 km.).
-       Desnivel: 330 m.
-       Recorrido: 9 km aprox.
-       Duración: 3 horas (ida y vuelta).


"La Ballena" viéndose desde "El Ojo"

Precioso Valle de Liendo

martes, 30 de septiembre de 2014

Monte Ernio (1.075 m.) y romería. Subida desde Iturrioz

Ernio (1.075 m.) es el monte gipuzkoano por excelencia. Se encuentra entre los valles del Oria y Urola.El domingo subimos desde Iturrioz a las campas de Zelatun y al monte Ernio para celebrar la concurrida Romería del Ernio.

Partimos desde el alto de Andazarate y de ahí seguimos hacia Iturrioz desde donde comenzamos la ascensión. El tiempo estaba regular, llovía un poco y soplaba viento, pero a medida que subíamos iba mejorando.

Al llegar al Collado de Zelatun, ya había bastante gente comiendo pintxos y bebiendo sidra en la borda, preparada para la ocasión. Ambiente muy festivo y gente de todas las edades.
En el collado giramos a la izquierda y comenzamos la ascensión por un sendero bastante marcado hasta el último contrafuerte de roca.


Mientras subíamos, la niebla se iba disipando y se podía apreciar el bonito pueblo de Errezil, con sus tejaditos rodeados de monte verde.


Antes de hacer cima, llegamos a la cruz ritual de los aros (según la tradición, si nos pasamos los aros de hierro por el cuerpo con dolencias reumáticas, estas sanarán o se aliviarán). Yo por si acaso no probé, mira que me quedo atascada en el aro, jaja…


Desde aquí seguimos la subida hasta la cruz cimera. La cumbre del monte Ernio está plagada de cruces y nos regala una vista excepcional desde el centro geográfico de Gipuzkoa.


Volvimos a bajar a las campas de Zelatun a disfrutar de la buena compañía, el bocadillo de chorizo, lomo, chuleta, etc… sidra fresca y unas jotas, arin-arin y más dantza de divertida romería.


¿Quién dijo que los giputxis son unos sosos? 

Yo me lo pasé muy bien allí…


Vistas subiendo al Ernio

Foto de Iñaki Caperochipi. www.ikapero.com

Cruces de la cima del Ernio

Foto de Iñaki Caperochipi. www.ikapero.com

martes, 16 de septiembre de 2014

ASALTO A LA MONTAÑA PALENTINA 2

Al día siguiente de realizar la excursión Cueva Fuente del Cobre - Valdecebollas (2.139 m), nos pusimos en marcha de nuevo, esta vez más fácil, excursión Las Tuerces - Cañón de Horadada.

LAS TUERCES - CAÑÓN DE HORADADA

La marcha no tiene ningún tipo de dificultad técnica y tan sólo hay que esforzarse un poco en poder superar un desnivel máximo de 200 m. aprox.  

Partimos desde la población de Mave hasta el monumento natural de Las Tuerces, pasando por el Cañón de la Horadada.
El paraje de Las Tuerces es una meseta caliza donde la erosión ha dado lugar a formas caprichosas y laberínticas, horadadas en la roca.
El Cañón de la Horadada y sus altas paredes rocosas, fueron formados por el río Pisuerga.


RECORRIDO:
Avanzamos desde pueblo de Mave por una pista entre chopos hasta llegar a la antigua fábrica harinera de La Horadada. Bordeamos la fábrica por arriba, y por la derecha llegamos a un sendero junto a la entrada de la fábrica.
Ascendimos por un zigzag labrado en la roca, hasta llegar al túnel de La Horadada. Desde aquí se divisa el cañón del río Pisuerga.

Parecíamos hormiguitas de colores siguiendo el camino entre rocas que parecían magdalenas gigantes. 
 Seguimos un sendero por la parte superior del cañón, hasta llegar a una pista que nos llevó hasta Villaescusa de las Torres. En este pueblo había un riachuelo y justo allí comenzamos a ascender por una empinada cuesta que nos llevó hasta la meseta de las Tuerces. Una vez arriba, disfrutamos de las hermosas vistas y pudimos adentrarnos entre las curiosas formas, recovecos y agujeros en las rocas. 




La explanada de Peña Mesa 


viernes, 12 de septiembre de 2014

ASALTO A LA MONTAÑA PALENTINA 1


CUEVA FUENTE DEL COBRE - VALDECEBOLLAS (2.139 m)

 Salimos de Santa María de Redondo, situado a una altitud de 1.200 m, y remontando el curso del río Pisuerga nos dirigimos a la cueva Fuente del Cobre (1.690 m). 

Tras haber recorrido unos 5 km, la mala suerte hizo que me torciera un tobillo en una bajadita de lo más fácil, pero en caliente casi ni me enteré, aunque me empezó a preocupar la larga subida que nos esperaba.

Nos adentramos un poco a curiosear en la boca de la cueva Fuente del Cobre y proseguimos nuestra ascensión al collado de Sel de la Fuente (1.859 m), donde hay pequeñas lagunas cuyas aguas se filtran por sumideros y reaparecen en la cueva Fuente del Cobre. El nacimiento del Pisuerga se localiza en Sel de la Fuente.

Seguimos con nuestra ascensión y nos dirigimos hacia Collado Sestil para incorporarnos al sendero hacia el Alto de Canalejas (2.069 m) e hicimos cumbre en Valdecebollas (2.139 m), donde pude subir a la cruz que lo corona (así hace 2.143 m), tras una ascensión continua durante 10 km de marcha. El tobillo estaba ahí “latente”, pero pude llegar hasta el final.

Vimos unos enormes caballos percherones preciosos, de gruesas patas, que nos miraban curiosos mientras pacían.

En Valdecebollas disfrutamos de inmejorables vistas de otras altas cumbres de la montaña palentina que “atacaremos” en otra ocasión. (Peña Prieta, Curavacas, Espigüete…)

Desde Valdecebollas iniciamos el descenso por el tramo final del recorrido, por las faldas del Alto de Canalejas para hacer cumbre en Collado Sestil (2.065 m) y desde allí tomar el sendero que transcurre por el arroyo del canal y descender al refugio de Golobar (1.840 m) y de ahí al aparcamiento para volver.

Ya en el albergue, a descansar y hielo para el tobillo… que al día siguiente había que estar de nuevo en forma para ir a Las Tuerces - Cañón de Horadada.

 Track del recorrido

Cueva Fuente del Cobre

 
Llegando a la cima de Valdecebollas
 
En la cruz de Valdecebollas, 2.143 m.

Vistas descendiendo hacia Golobar

jueves, 7 de agosto de 2014

Subida al Udalaitz (1.109 m.) y vuelta por Besaide. Travesía Circular.

Hace poco hicimos este recorrido circular saliendo del Alto de Campazar donde hay un aparcamiento. La duración total es de 7 h. aprox.

El recorrido comienza partiendo de un desnivel de 450 m, con una dura ascensión por camino de mucha pendiente por zonas herbosas, llegando a la cumbre de piedras de Udalaitz 1,30 h después. (Yo creo que tardé más… subí poquito a poco, a mi ritmo)
Después, bajada también un poco dura por camino de piedras para llegar a Besaide y comer todos bajo un gran árbol, junto al bosque y senderos bordeados de helechos.
Y para terminar, se coge una pista cómoda desde Besaide, de nuevo hasta el aparcamiento inicial.

Udalaitz es difícil pero tiene una cima muy bonita. Me costó subir, pero lo conseguí.
Desde la cumbre se ven bellos paisajes, verdes valles... y a lo lejos el recorrido del T.A.V., devorando y abriendo la tierra como bicho malo.

Cerca de la cumbre hay una cueva que a simple vista parece eso, una cueva oscura sin más. Pero al asomarme… ¡qué sorpresa me llevé al descubrir dentro unos bancos corridos y algo parecido a una barra de bar con vasos y grifo de agua potable! Como un oasis salido de mis cómics… y yo que subía el monte resoplando y soñando con una terracita donde tomar una caña fresca… fue como si la Dama de Anboto me hubiera escuchado y hubiera hecho aparecer la “cueva-taberna” en lo alto del Udalaitz.
Sin duda, se trata de un pequeño lugar acondicionado por montañeros, que permite un ratillo de descanso y unos tragos de agua fresca y poder rellenar la cantimplora agusto.


Track del recorrido



Vistas desde Besaide